1.10.14

Joe Patti's experimental group

Franco Battiato y Pino “Pinaxa” Pischetola: Joe Patti’s Experimental Group

            Los discos de Franco Battiato no son de los que se agotan en una primera escucha: cada nuevo acercamiento a ellos nos depara nuevas pistas, descubrimientos, hallazgos. Por eso una opinión sobre uno de sus discos, especialmente cuando acaba de publicarse, no deja de ser algo aventurada: lo más probable es que esa opinión cambie y crezca con el tiempo.
            La novedad es Joe Patti´s Experimental Group. ¿Novedad? Una gran parte del disco procede de recortes de las partes más “experimentales” o electrónicas de discos anteriores. Battiato nunca ha abandonado la experimentación: por eso hay aquí recreaciones de trechos de Gommalacca, Ferro Battuto, Campi Magnetici, la banda sonora original de la serie de televisión Benvenuto Cellini e incluso el primero de los volúmenes de Fleurs. Sólo un verdadero remake de su etapa experimental, “Proprietà prohibita”, pese a que, por lo anunciado, podría haberse esperado que este disco remitiera a un pasado más remoto. Este disco lo firma a medias con el ingeniero de sonido Pino “Pinaxa” Pischetola pero eso tampoco es una novedad, puesto que es uno de sus más antiguos y fieles colaboradores”. Así que la primera impresión es más bien “este disco ya lo tenía”: de hecho, si lo comparo con la lista de reproducción que tenía en iTunes con las canciones “experimentales” del último Battiato, no es muy distinta de este Joe Patti.
            ¿Qué es lo nuevo? Hay cosas nuevas, cierto, la más destacable, probablemente, el corte que abre el disco, “Leoncavallo” (por más que la letra remita a L’Arca di Noe y Battiato haya aprovechado viejas cintas para ensamblarla). Un hermoso trecho que desemboca en la mezcla entre viejo y nuevo. No siempre las versiones mejoran lo que conocíamos: “Proprietà prohibita” mantiene el tipo en la nueva versión pero la primera, incluida en el ya remoto Clic! tenía más capas, más hondura, era menos plana. “L’Isola Elefante”, trecho final de la “Shakleton” de Gommalacca, uno de los pasajes más hermosos de los últimos discos de Battiato (con la inolvidable letra de Fleur Jaeggy) no añade nada a la versión que ya conocemos.

            Battiato nunca ha dejado de ser experimental. No sólo en estos trechos que ahora ha recortado (sobre todo) de sus últimos discos: casi no hay canción suya que no lleve dentro ese espíritu, esa práctica, lo que, unido al resto de elementos de su música, la enriquece y hace única. ¿Tiene sentido un disco “sólo” electrónico, “sólo” experimental, a estas alturas? Lo tiene, ahí está Campi Magnetici (también “citado” en Joe Patti). Pero no de este modo, no a base de recortes que lo que hacen es reducir los discos multidimensionales de Battiato a una sola capa. ¿Qué pensaríamos si publicase un disco con sus canciones de amor, o con sus canciones místicas? Pues que ya lo teníamos. Cuando apareció Inneres Auge, alguien escribió que era un maxi-single alargado, no sin algo de razón. Joe Patti es un poco lo mismo: un entretenido pasatiempo del que los seguidores de Battiato guardaremos “Leoncavallo” y poco más. Aunque quien sabe; quizás con el tiempo...